lunes, 30 de diciembre de 2024

 

De vez en cuando la Vida


por Alberto Carbone


Habría para decir varias cosas.

Lo cierto es que a veces se prefiere callar cuando

una situación como ésta acontece inmediata.

Por el dolor, por la pérdida, por la angustia de sus deudos.

Ahora, digo. Me parece

En este caso también sucede lo mismo?



Lanata fue el rey en muchas actividades.

El rey de la palabra escrita.

El rey de la animación.

El rey de la opinión reflexiva.



Por muchos años consecutivos sucedió ello.



Pero el tiempo pasó y él se convirtió de repente

en el rey de la oportunidad.

Fue en su momento el rey del sarcasmo.

De la denuncia a boca de jarro sin fundamentos.

De las falsedades vomitadas a los cuatro vientos.



Fu también el rey de la calumnia y de la agresión verbal.



Y así se fue. Vio?

Como Bernardo Neustadt.

Se acuerda de Berni?.



Yo tampoco.



Buen viaje Jorge.

La hiciste toda y ahora se van a pelear para disfrutarla..



Porque entre tantas calumnias e inventos,

se consolidó esa morbosa actividad

como una moda que no cesa.

Por eso nosotros vemos que todo se repite.

La burla, la improvisación, las especulaciones.

De esta forma, lo que sucede una y otra vez empeora lo vivido.

Por eso vislumbramos que seguirán los males.

Continuaremos observando y padeciendo barbaridades

otra y otra vez y cada día.

Y como dijo el Manco de Lepanto en su libro imborrable,

Repetiremos nosotros también:

"Cosas Veredes Sancho que non Saperes".

sábado, 28 de diciembre de 2024

 

Revolvé y seré millones.




por Alberto Carbone

 

Así las cosas, Señor Señora.

Así las cosas.

Karina es la Jefa y abre el juego entre los bólidos que se anotan

para cobrar y figurar, a cambio de cumplir con lo que se les ordene.

La Jefa constituyó la lista de candidatos legislativos de la Libertad

NO avanza para las elecciones de 2025 en Provincia de Buenos Aires



Todos quienes NO tienen posibilidad de ingresar,

por propios méritos, a la posesión de una Banca,

están anotados o se incorporan en la gran runfla de Karina.



Leyó los nombres?

Lea, lea. Por favor uno por uno!!!!

A cada cual con su Sección Electoral.

Distíngalos!!!!

Verá que es como le digo.

Y entonces pregunto.

Uated qué votó?.

Y ahora???

Qué va a votar?.



Si ya sé.

La respuesta es No hay nada!!!

No hay otra cosa!!!!

Otra exclamación vulgar es:

Si son todos iguales!!!



Bueno. Entonces le advierto:

Haga esta comparación:

Si no tiene nada para comer,

Pruebe estiércol.

Millones de moscas no pueden estar

equivocadas!!!!!!.

Si son todos chorros, por qué persiguen a algunos

y con otros hacen la vista gorda???



El país se derrumba.

Todo es un sin sentido.

La gente que todavía va a votar no elige,

primero pregunta lo que hay que hacer.



Nadie entiende nada.

Por eso suceden las cosas que suceden...

Y las que todavía van a venir!!!!

Acordate golondrina!!!!

Que solo quiero vivir

para sacarme esa espina!!!.

Así decía la canción!!! Se acuerda??

A que no?? La memoria es el músculo

que primero se pierde y no se quiere recuperar.

Por eso nosotros, apesadumbrados y sin esperanza,

repetimos las palabras del Manco de Lepanto,

quien en su obra cumbre proclamara:

"Cosas Veredes Sancho que non Saperes"

viernes, 27 de diciembre de 2024

 

La paja y la viga



por Alberto Carbone

 

Hemos repetido hasta el cansancio que el auténtico Poder Político que rige en nuestro país, necesita de estúpidos que ocupen los cargos públicos para poder gobernarlos a su arbitrio y de ignorantes para que los voten. Para que con el sufragio legitimen el valor de la impunidad del dinero.

Además quienes ejercen el Poder auténtico, el Poder real, se han encargado de inculpar a la oposición de todo lo que sucede, señalando al Peronismo como inepto, como “cabeza de termo”, engendro perpetrado de la basura de la sociedad, de inadaptados.

Es paradójico porque son todos y cada uno de los preceptos que en realidad caracterizan a quienes los votan a ellos o específicamente a quienes aceptan de buen grado a cambio de jugosos emolumentos, los cargos electivos o ministeriales que se les ofrecen.

Esto es así. No nos equivoquemos.

Pero el hecho de que los dueños de los intereses económicos del país posean el control político democrático y electivo no les da la razón.

Ellos manipulan a la opinión pública y consecuentemente ejercen el dominio de la Verdad con mayúsculas.

Porque la Verdad dicen, es la que propugnan ellos y los estúpidos que gritan defendiendo los valores de la elite, que en general lo hacen gratis, porque quienes se llevan la parte del león son aquellos que muerden algún cargo, aún auto titulándose como liberales, conservadores, radicales o simplemente astutos negociadores liberados e independientes de cualquier Partido Político. Ejemplo de ello hay variados en nuestro Distrito de Gral. San Martín de la PBA.

Pero, sin embargo, en la todavía y por ahora, ciudad Capital de la República también pasan cosas.

Resulta que el nuevo Proyecto de Ley que se les ocurrió a los tarambanas diputados oficialistas de la Ciudad de Buenos Aires es el de eliminar el nombre de Rodolfo Walsh a las Plazas, a las Plazoletas y a Escuelas de CABA.

El pretexto de dicha presentación se basa en que aquel destacado escritor y periodista hubiese actuado en episodios guerrilleros que devengaron en homicidios de cuño político en la manoseada, repetida y mal estudiada década del ’70.

Los innombrables más conocidos, propulsores de este y de otros Proyectos estúpidos como Ramiro Marra, Yamil Santoro, y demás desconocidos integrantes del circo autodenominado como liberales que avanzan, deberían incluir a varios personajes históricos quienes podrían ser invocados como destinatarios del mismo “Proyecto ejemplificador”:

Rápidamente y a vuelo de pájaro recuerdo a:

Federico Rauch, Juan Lavalle, José María Paz, Bartolomé Mitre, Domingo F. Sarmiento, Julio A. Roca, Félix Uriburu, Pedro E. Aramburu, Eduardo Lonardi, Roque Carranza y siguen las firmas.

Hace un tiempo se decía que la historia la escriben los que ganan.

¿Recuerda?

Hoy paradójicamente la escriben quienes no saben de historia y quienes tampoco aprendieron a escribir o a hilvanar una sencilla narración que los justifique dentro del mar de sus acciones injustificables.

Triste destino final para un país que otrora se considerara grande y rico. Un territorio que hubiese podido acceder a un futuro mucho mejor seguramente, si fuese habitado por ciudadanía con mayor templanza, alguna formación, elevada conciencia, excelente respeto, cabal dignidad, en definitiva, gente con un grado de mayor racionalidad.

Así estamos querido lector.

Mientras tanto nosotros, los irresponsables que añoramos la época en que vivíamos mejor, con Néstor y Cristina, sobrevivimos a la espera de ver llegar nuevas banalidades, otras múltiples salvajadas y por supuesto, diversas imposturas.

Así estamos y seguimos estando.

Por eso mismo, sorprendidos, miramos a nuestro alrededor, desconcertados, impávidos y repetimos una y otra vez las sabias palabras que Don Miguel de Cervantes Saavedra hubo expresado en su libro maravilloso y singular, el Don Quijote de la Mancha:

“Cosas Veredes Sancho que Non Saperes”.

 

domingo, 22 de diciembre de 2024

 

El Estado de las cosas

 


por Alberto Carbone


Nunca creí que después de tantos años de construcción y fortalecimiento del Estado, la sociedad argentina optaría por votar a los hijos de la reverenda especulación.

Sabe que pasa, que existen ignorantes y sumisos que adhieren a las consignas contrarias a sus propios intereses porque sencillamente no entienden nada. Ni de política, ni de historia, ni de sentido común.

En realidad el problema es que nos perjudicamos todos.

Porque la grave consecuencia es que los que votan en contra de sí mismos nos perjudican al conjunto de la sociedad.

Acá en la Plaza San Martín, el otro día, esperando en la cola de la verdulería, que se instala al conjuro de la Feria, una vecina se quejaba delante de mí, con referencia a la carestía de la vida.

Yo la miré y le dije: Eso es Milei. ¿Se da cuenta?

Me contestó: ¿A sí? ¿Y a quién íbamos a votar?. ¿A la chorra?

Eso mismo dijo. Me contestó lo que le dictó TN o La Nación Más.

Entonces le repliqué:

Si el Peronismo no sirve señora, ¿Por qué entonces está usted acá en la cola de la verdulería con la intención de abonar con Cuenta DNI?

No me respondió. Miró fijo hacia adelante y optó por el silencio.

Entonces arremetí:

¿Usted votó para Diputado Nacional a un profesor de Ping Pong?

¿Votó para el Congreso a una cosmetóloga?

¿Usted apoya a una tarotista con la pretensión de transformarse en Jefa de Gobierno de CABA?

La señora no respondió.

Me miró y como quien no se resigna a caer en la volteada afirmó como único pretexto:

“…No hay peor ciego que el que no quiere ver”.

O sea que la pobre mujer el que no entiende la realidad soy yo.

Mientras tanto, si usted observa, el Estado se destruye.

Las PyMes desaparecen.

El consumo interno nacional se derrumba y los hijos putativos de los intereses económicos privados hacen su agosto.

Creo que es hora de preguntarse por el país que les quedará a nuestros hijos y nietos. Porque el electorado está alucinado, desquiciado y descreído.

Nosotros lamentablemente vemos todo esto y perplejos nos descubrimos sin herramientas para reconstruirlo.

Para colmo de males adivinamos que peores temporales se avecinan.

Por ello en medio de la zozobra y de la angustia, seguiremos repitiendo las palabras de Don Miguel de Cervantes Saavedra:

"Cosas Veredes Sancho que non Saperes"

 

 

El país es la gente


El voto que te bota

Alberto Carbone

El país es la gente
el país no es el territorio.
No señor.
El país es la Nación.
Es la gente.
Si quienes tienen el deber y la obligación de elegir en democracia
optan por estos ignorantes, chorros, estafadores, ventajeros,
estamos perdidos.
¿Quienes estamos perdidos?
¡¡¡¡Todos. Señor, Señora!!!!!
¡¡¡¡Los que votan como estúpidos y nosotros!!!!
Porque aunque no votemos estafadores, si los hipócritas ganan,
todo el país desaparecerá.
Y con el país desaparecemos nosotros.
Porque le repito, el país somos nosotros. ¡¡¡Todos!!
El territorio en cambio seguirá existiendo,
pero en manos de sus nuevos dueños.
Esta historia no tiene final feliz, se da cuenta ¡no?. Lamentablemente.
Esto sucede porque la mayoría de la gente cree en pecesitos de colores.
Hay un sector social que se apoderó del gobierno para hacer negocios
pero hay estúpidos que los votan. Que les creen.
De paso culpan al Peronismo de ladrón y no pueden probarlo.
Pero no les importa, porque los imberbes que votan
creen a pie juntillas lo que dicen los Medios masivos de comunicación.
Esa es la Democracia que supimos conseguir. ¿¿Se da cuenta???
Por eso nosotros, descorazonados, advirtiendo la profunda debacle,
seguiremos repitiendo las bravas palabras que introdujera
el Manco de Lepanto en su libro maravilloso:
Cosas Veredes Sancho que non Saperes.

martes, 17 de diciembre de 2024

 

La Ardiente Paciencia




por Alberto Carbone

 

El país arde.

No hay hoja de ruta.

Ni el oficialismo ni la oposición se plantean un camino, rumbo o metodología.

Algún que otro recurso, alguna estrategia.

De todas formas, el año 2024 va concluyendo y con él se alborota, se desploma empecinadamente, se desmorona abrupta y fulminante cualquier expectativa, alguna que otra anhelada propuesta aparecida o quizá alguna esperanza.

Pero lo peor de todo este proceso se perpetúa plasmado en el lenguaje de la resignación.

En esa perplejidad pasmosa y determinante que confirma que paralelamente al ambiente anómalo que nos sobrevuela exánime, la sociedad se va licuando, se degrada perentoriamente, desaparece ante los ojos de quien pretenda observar y se desboca en forma tremebunda y acelerada.

Piense si no es así.

Compare épocas pretéritas y recientes.

Recuerde a aquellos quienes aún accedían a un plato de comida hace sólo un año atrás, por ejemplo, a pesar de no estar incluidos dentro de la vorágine social, hombres y mujeres que por supuesto existían en cantidad suficiente, antes de la llegada de Milei.

Hoy, todavía admitidos como seres humanos, esos transeúntes perplejos y abstraídos, continúan colisionando con la realidad, pero además, por supuesto, no atinan a nada.

¿Sabe por qué?

Porque no esperan nada de nadie.

Por eso mismo, absolutamente degradados y auto percibidos como marginales e inútiles, despliegan un único recurso sostén y definitivo, un pálido salvoconducto esperanzador basado en la unánime persistencia de transitar alrededor de los bochornosos, infaustos y descuidados tachos de basura. Un peregrino deambular sin centro ni objetivo, resignándose a ver pasar sucesivas y vacías las horas del día.

Sin embargo, aquel sector amplio y exánime de la sociedad marginal, que avanza y  se multiplica, no desaparece.

No señor.

Esa grupo de seres humanos habitantes de la calle, se expande voraz, zombie, catatónico, por aquellos barrios centrales o periféricos que a pesar de todo lo acontecido o padecido, no estaban aún acostumbrados a observarlos.

Evidentemente, la sociedad argentina se ha empecinado en modificar sus valores tradicionales.

El esfuerzo cotidiano, el trabajo, ha dejado de consignarse como un atributo dignificador.

La familia, como centro articulador de sentimientos y creencias se está diluyendo, difuminando, al influjo de las consolidadas apetencias instauradas por el señor mercado.

La otrora prestigiada virtud caritativa y fraternal, basada en la simpleza de la generosidad, en la simpatía compartida y en el firme y armónico sabor del compañerismo, se ha permeado profundamente con el interés particular, la conveniencia y el reclamo descarnado del sálvese quien pueda.

Pero la vida continúa y la justicia, que es una necesidad imperiosa puede reaccionar como reclamo letal o desesperado.

Por ello es tan delicado y tan arriesgado jugar precipitadamente con aquello que no tiene remedio.

La indecisión o el exabrupto tienen lugar cuando la desesperación inunda y la desesperanza nos invade.

Recuerde que a los cobardes los vomita Dios y sabe una cosa.

Dios, que a pesar de todo nos mira e intenta comprender algunos procederes, ya ha empezado a santiguarse.