La baja intensidad
Alberto Carbone
Dicen por ahí que la democracia que supimos conseguir es de baja intensidad.
¿Pero usted se puso a pensar si es correcto el apelativo democrático para
definir este Sistema?
Si no tener dinero para soportar una campaña política inhibe al referente y le
imposibilita su candidatura,
¿podemos seguir
diciendo que estamos en democracia?
El presidente Peloduro que tenemos accedió al cargo sobre la base a atributos
económicos. No por ningún otro.
Usted lo sabe. Usted debería advertirlo.
Inclusive lo digo, di me permite, que si lo votó confundido y todavía no está
arrepentido, debemos concluir que usted padece de severos inconvenientes de
personalidad.
Fíjese que actualmente el gobernador de Buenos Aires permanece limpio.
No se le recrimina
ninguna estafa ni malversación, todavía.
Cuando los grandes Medios concentrados lo inculpen con algo.
Para restarle interés, importancia, valor,
¿Usted les volverá a creer?
Y cuando inventen un figurín nuevo tipo Manes, aduciendo que es convincente
porque no tiene pasado político.
¿Usted lo va a votar?
Vio. ¡Qué le dije!
Entonces la culpa no es del chancho.
Porque la plata llama a la plata. Decía mi abuela.
La Plutocracia inventa candidatos y la ignorancia los sufraga, los instala, los
posibilita.
Siempre es lo mismo.
Por eso aparecen situaciones impredecibles.
Ya lo dijo el brillante Miguel de Cervantes Saavedra en su Obra mayúscula:
“Cosas Veredes Sancho que non Saperes"
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