viernes, 12 de diciembre de 2025

 

La huella de Gabriel Arrigazzi

El hombre de las cuatro décadas.





Alberto Carbone

 

 

Gabriel Arrigazzi se reformula.

La excusa: su merecida jubilación.

Seguramente va a intentar un poco de calma.

Un poco de serenidad, de disfrute.

Pero su impronta, sin embargo, no abandona la función.

Porque su labor de tantos años ha edificado un ejemplo, un proceder de cómo desarrollar ecuánime la función.

Es cierto también, su mentor, como el mismo Gabriel lo mencionara, también ha dejado una huella imborrable.

Tal para cual. Eximios ambos.

Porque entre el desenvolvimiento de Alberto Pathouros y Gabriel Arrigazzi se ha edificado un puente.

Un camino insoslayable.

La capacidad de saber escuchar y proceder en consecuencia.

Fueron años repletos de vaivenes, de necesarias tomas de decisión.

Actos de reflexión y de valentía.

De fuerte compromiso, de personalidad.

Gabriel lo hizo posible.

Porque dicho sea de paso.

No es fácil el camino del consenso.

El dialogo, el análisis de las diferencias sin tensiones o exabruptos.

Pero el Dr. Arrigazzi ha sido capaz y ha estado a la altura de las circunstancias.

El Concejo Deliberante va a extrañar su impronta, su presencia cotidiana, su postura sincera.

Ha demostrado cada día su voluntad de debate sin confrontaciones.

Ha enaltecido la función frente a la mirada de sus contemporáneos.

Ha dejado inserto para la posteridad ese famoso apotegma que aún remanido, mantiene la vigencia plasmada por aquellos quienes merecen se los valorice.

“No solo existen los hombres grandes, sino también los grandes hombres”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario