domingo, 19 de abril de 2026

 

El Pacto de Cristina


 Alberto Carbone

La opinión del periodista Horacio Verbitsky referida a que Cristina apoyará a cualquier candidato peronista que no sea Kicillof, me recuerda al libro de Conrado Nalé Roxlo: “El Pacto de Cristina”.

El drama escrito por el autor nacido en Caballito ciudad de Buenos Aires y publicado en el año 1965, revive en forma creativa el remanido tema del pacto con el diablo.

Los más o los menos, sabemos bien que los Medios hegemónicos han destrozado la imagen de la ex presidenta a un nivel muy poco conocido en la historia argentina.

No existe vilipendio mayor contra una figura política nacional.

Recordemos por favor.

Leandro N. Alem, forjador de la Unión Cívica a finales del siglo XIX se suicidó al verse traicionado por quienes se decían sus correligionarios. A partir de entonces, la UCR abandonó sus principios rectores a pesar de los esfuerzos del Peludo.

Hipólito Yrigoyen, el Peludo, fue despreciado por los Medios hegemónicos y por la tenaz confrontación de quienes se titulaban como propios, los pseudo radicales alvearistas como los actuales, hasta que por fin entre ellos y los intereses extranjeros lo destituyeron, invadieron su humilde departamento y arrojaron desde la ventana a la calle sus pertenencias.

Juan D. Perón estuvo al borde de ser asesinado. Escapó en la famosa cañonera paraguaya, salvó su vida pero no pudo evitar que la “gente de bien”, como proclama el Peloduro presidente, se ensañara con los peronistas, generando centenares de muertos durante la proscripción del Movimiento Político que se extendió dieciocho años.

Como dato ilustrativo me permito recordar que aquellos mismos argentinos que tuvieron responsabilidad directa en apoyar con su voto a la primera magistratura al descerebrado, caprichoso e ignorante ingeniero con título comprado por el papi, no dudaron en afirmar que el cajón mortuorio de Néstor Kirchner estaba vedado a la exposición pública porque había muerto de un disparo a quemarropa atribuido a su hijo en defensa de su madre golpeada.

Porque la denigración orientada a la persona de Cristina Fernández había comenzado. Recuerde por favor la proclamación de asesinato de Nisman, el intento de magnicidio contra ella. Recuerda, no.

Los factores de poder económico y sus instrumentos mediáticos no descansaban ni descansan hoy en día.

En una oportunidad, hace unos años, prefigurándose una interna peronista del Distrito, un concejal de San Martín que dialogaba con un periodista recibió un llamado telefónico. Era un político de nuestra localidad, vilipendiado y caído en desgracia, que le propuso hacerse presente en el acto partidario opositor, estimando que al verlo en ese lugar, diera comienzo el éxodo de los acólitos.

El concejal en cuestión desestimó la artimaña.

Yo sin embargo estimo y le pregunto a usted.

¿Este exabrupto actual de Horacio Verbitsky no estará calculado, preparado y ajustado  a la lectura de la realidad?

Le comento esto porque sinceramente creo que la ex Presidenta no podrá recuperar la imagen y el nivel de credibilidad en la opinión de la población en general. Cierto es que los argentinos pensantes son capaces de evaluar estas consideraciones, estimar que efectivamente los intereses económicos concentrados han recreado evidencias con sus Medios periodísticos para culpabilizarla y promover una escena mediática que la estigmatice y la extraiga del interés general. Pero quienes estiman estas consideraciones son los menos. La ignorancia, la necedad, el desinterés, la proclamación de los particularismos es la nota más amplia. La gente cree en sí misma nada más. No le interesa otra cosa que su mejor pasar y goce.

Los obtusos, que los hay entre la clase media a borbotones. Aún entre quienes poseen titulación universitaria sin comprar el título, se han dejado convencer por los Magnetos de la vida. Mucha clase media que pedalea para comer, es un rappi con mentalidad de jugador de polo.

¿No será posible entonces, que Cristina haya formalizado un pacto a través del cual al manifestarse contra Axel promueva la intención de cooptar el favor de los peronistas renuentes al voto kirchnerista de las provincias y a la vez le blinde el apoyo de los suyos propios?

Porque usted sabe que de todas maneras el Kirchnerismo votará al candidato peronista.

No sé. Le dejo esta intuición para que lo piense. Porque si bien parece una extraña elucubración, también sabe que pasan cosas en este país inesperadas. Como dijera el gran autor del Quijote.

“Cosas Veredes Sancho que non Saperes”.