Los últimos
días de la Víctima
Referido al papelón de Milei en la Matanza
levantando una pancarta bochornosa
por Alberto Carbone
Se desmorona. Se desmorona.
Pero ya no es una expresión de deseo. Una esperanza.
El Reverendo Peloduro se desmorona.
Todos los adláteres. Sus seguidores. Esos gaznápiros que votan con los
pies, se derrumbarán también.
Los grandes intereses se han confabulado en su contra.
Ahora es Vicky la persona necesaria.
Despiadadamente han advertido respecto de la imposibilidad de continuar
sosteniendo semejante palurdo.
¿Sabe qué cosa es lo único que me preocupa?
Que esta propensión al cambio de figura, para perpetuar la estrategia no
sea leída por los votantes en general. Los que ignoran todo y están satisfechos
ignorándolo todo.
Porque si a este barullo lo alcanzan a oscurecer con la novedad de la
acefalía y con la asunción de Vicky, la demoledora arremetida contra los
intereses nacionales persistirá.
Claro. A muchos no les importa y a otros no les interesa.
Por eso sucede lo que sucede.
Pasan cosas inesperadas y se tornan normales, se naturalizan.
Por eso es verdad la sentencia del inolvidable Don Miguel de Cervantes Saavedra,
que en su Obra cumbre le hiciera confesar al Quijote:
“Cosas Veredes Sancho que non Saperes”


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