sábado, 29 de noviembre de 2025

 

La Columna Vertebral del Movimiento



 

Respecto a las palabras del compañero Osvaldo Lobato en sendas notas periodísticas durante el mes de Noviembre de 2025.:

“Lo único que le queda al Peronismo es el Movimiento Obrero”

 

“La única verdad es la realidad”.

Nos expresó en más de una oportunidad el inventor del Peronismo.

También aclaró, recuerdo, que solamente con la unidad de los trabajadores se explicita la coherencia política del único Modelo Popular y Transformador de nuestra nacionalidad.

Sin embargo, actualmente el Peronismo ha quedado en manos de pretensiosos, iluminados, acaparadores de Poder personal con el objeto de garantizarse sus beneficios privados.

Dice bien Osvaldo Lobato. Los gobernadores que se encumbraron a través del voto peronista y hoy no representan los ideales legítimos y originales de ese Movimiento Político no merecen denominarse como peronistas.

Por ello agrego que deberían ser expulsados y ampliamente denunciados como traidores en sus respectivas provincias.

Pero esta labor quirúrgica, racional, precisa, no puede ni debe quedar en manos de quienes son solamente postulantes electivos y no poseen representación alguna. La voz enérgica y decidida debe ser conducida por las Organizaciones populares representativas, demostrando palmariamente estar comprometidos con la Doctrina de Perón y de Evita.

La única garantía de que ello ocurra es el pueblo trabajador.

La clase trabajadora.

El sector que legítima y cotidianamente defiende su dignidad, su voluntad transformadora. El instrumento capaz de concretar ese anhelo.

Por eso mismo, las palabras de Osvaldo Lobato abren el camino del futuro.

Nos garantizan que indefectiblemente la conversación por el Modelo de Nación, un debate insoslayable que sostiene en vilo el futuro de las generaciones, debe suceder a través del dialogo con aquellos que representan precisamente a la Nación.

Los protagonistas indispensables.

Los ciudadanos que garantizan con su presencia la existencia de la palabra Patria.

Los trabajadores y las trabajadoras de la Argentina.

domingo, 23 de noviembre de 2025

 

Análisis de la ceguera argentina



 

Alberto Carbone

 

La lógica previsión de cualquier país, es aprender a ubicarse en el lugar preciso de acuerdo con el devenir de la historia

 

No existe otra posibilidad para un país racional que la capacidad de analizar el contexto mundial, evaluar los posibles cambios y movimientos coyunturales e insertarse vehementemente en ellos para contribuir al progreso y al crecimiento económico y social.

Después de la famosa Crisis de 1929, originada en la Bolsa de Comercio de Wall Street, los EE.UU de América colapsaron.

Su economía interna experimentó una profunda zozobra, se descompensó y se volatilizaron sus inversiones.

Lo que eran promisorios negocios adolecieron de solidez.

Pocos años después esa circunstancia repercutió en nuestro país.

El primer signo de la debacle fue político. ¿Recuerda?

Se produjo el Golpe de Estado contra el gobierno de Hipólito Yrigoyen.

No es mi intención desplegar los sucesos históricos acontecidos, pero le cuento sencillamente que con la ascensión del general Félix Uriburu en primer término y del General Agustín P. Justo después, el país de los argentinos afianzó su ligamaza con Gran Bretaña sincerando definitivamente su compromiso inmaculado de sentirse un protectorado más de la “Rubia Albión”.

Mientras Inglaterra se empoderaba entonces de los recursos argentinos, amparada en el Acuerdo inconfesable entre ambos países conocido como “Pacto Roca-Runciman”, el país europeo paralelamente se desojaba, deshilachando su economía interna y desarmando su presencia internacional, dejando el lugar de protagonismo al avance implacable y prometedor del desarrollo económico norteamericano que rápidamente dejó atrás el deterioro crítico del 29.

La economía yanqui entonces, más pujante y moderna que la inglesa se posicionó en la cumbre de los negocios mundiales y nuestros dirigente políticos eligieron no percibirlo.

La Argentina quedó así aprisionada con el compromiso de los negocios británicos. Los mismos que decaían estrepitosamente por antiguos y obsoletos.

Brasil en cambio no.

El coloso sudamericano interpretó muy bien los cambios mundiales y los adoptó, convirtiéndose en aliado estratégico de los EE.UU de América.

El resultado fue claro y preciso.

La Argentina se desvinculó de la evolución de la economía mundial y el Brasil se transformó en una verdadera potencia del Cono Sur Americano.

¿Sabe lo que está sucediendo en este preciso momento?

En la actualidad, la ceguera persiste.

Los EE.UU de América se deshilachan, se van desojando. Van perdiendo brillo natural ante el impulso arrasador de China.

Ese mismo país oriental que después de años de transformación, parece ser que aprendió bastante bien que al Sistema Capitalista había que modificarlo desde adentro.

China adoptó al Capitalismo como recurso de crecimiento interno y se proyectó hacia la economía mundo exportando y proveyendo sus recursos y su producción cada vez más elaborada y moderna.

La Argentina entonces eligió nuevamente el camino equivocado.

Mientras el Brasil se insertó en los BRICS intuyendo que el desenvolvimiento mundial modificará definitivamente el rumbo, nuestro país prefirió la inexorable y pérfida tradición quedándose bajo la tutela de la Potencia mundial que desde años atrás nos muestra su declive.

Una vez más, la Argentina pierde y perderá.

¡Pero existe una diferencia con la época pretérita!

Porque en esta ocasión todo sucede por la decisión de las urnas.

Son los ciudadanos esta vez, quienes democráticamente han elegido el camino de fracaso.

La ceguera nacional nos volverá a jugar una mala pasada.

Brasil quedará inobjetablemente incluido dentro del proyecto de desarrollo mundial, auspiciado por el intercambio entre economías complementarias.

La Argentina en cambio, volverá a revolcarse en el fracaso y la ambigüedad.

En ese mismo barro que aún persiste con sus huellas de casi un Siglo.

jueves, 20 de noviembre de 2025

 

La Democracia que NO supimos conseguir.




Alberto Carbone

 

Where are the political beliefs?

Se lo digo en ingles porque prácticamente ya nos hemos convertido en la última estrellita into the american flag

 

Respecto de las negociaciones que debe orientar el Gobernador de Buenos Aires con el objeto de que el Congreso provincial autorice un endeudamiento para financiar obras que el PEN desatiende

 

No es así la cosa. ¡¡NO!!

Ante la anomia del Poder Ejecutivo Nacional. Ante la ausencia de proyectos integradores. Ante la falta de idoneidad política del gobierno del Peloduro, el Movimiento Nacional y Popular tiene la obligación de blandir una propuesta capaz. Una idea de Nación que se distribuya entre propios y extraños, demostrando a todos que la visión de país es suficientemente abarcadora y elabora una metodología para cada un de las economías regionales.

No puede el gobierno de Axel pretender que le voten su propuesta a cambio de emolumentos.

Allí, entre los miembros de la Honorable Cámara, e leído los nombres de varios que estaría muy dispuestos a apoyar al gobernador si les conviene la retribución.

¡¡Así NO!!

Si Kicillof comienza con las dádivas va a llegar al sillón de Rivadavia con la billetera vacía.

Esta es la Democracia que NO supimos conseguir.

Es la Democracia posible. El Sistema político que se ordena sobre la base de retribuciones a cambio de favores.

Where are the political beliefs?

Se lo digo en ingles porque prácticamente somos la última estrellita in the american flag.

Gracias Milei. Gracias también a los monigotes que te acompañan y te votan. Gracias por las generaciones futuras, de manos atadas, bolsillos vacíos, flacos destinos.

Y todavía falta.

Va a ver, señor y señora lectora, cómo sucederán cosas impensadas en el país de no me acuerdo. En este país para unos pocos privilegiados en el cual siempre el que vota se equivoca.

Por eso pasa lo que pasa.

Como dijo muy bien el gran escritor, afamado Manco de Lepanto en su obra genial y profética:

“Cosas Veredes Sancho que non Saperes”

 

 

La Educación del Siglo XIX



Alberto Carbone

 

Respecto del Proyecto de modificación de la Ley de Educación Nacional pretendido por el gobierno del Peloduro de Milei.

 

Creo que es así.

Creo oportuna la decisión de intentar retornar al Siglo XIX también en el desenvolvimiento del magro sistema educativo.

¿Sabe por qué se lo digo?

Porque están sucediendo modificaciones, “cambios” que habrá que justificar, explicar, preparando a la población para que no perciba que lo que votó estalla contra sus propias reivindicaciones históricas.

¡Habrá que explicar!

Porque no puede ocurrir que alegremente el trabajador pierda todos sus derechos.

Que las personas con discapacidad sean abandonadas abruptamente y dejen de ser subsidiadas por el Estado.

Que se promueva en forma salvaje que los jubilados sean abandonados a su suerte caracterizados como personajes inservibles para el mercado.

Que hasta las Obras Sociales dejen de asistir a sus afiliados.

Que los Sindicatos desaparezcan. Que se anule definitivamente la política de contención de sus afiliados.

El ciudadano común, ignorante de todo, alcanzado por el discurso totalizador de los auto denominados anticasta pero que paradójicamente son castrenses, abonados como están por el discurso de los pseudoperiodistas que hacen su agosto beneficiados por jugosos emolumentos, que la gente común digo, es imprescindible que sea alcanzada por un régimen educativo que justifique estos “cambios” auspiciados y bien apoyados por esa misma  población con su sufragio.

 

Para terminar con este tema. ¿Quiere que le diga algo?

Dicen las profecías más desesperanzadoras que el mundo entero está próximo a terminarse. ¡En serio! Que un meteorito de tal por cual, que una nave espacial de otra galaxia, que la reconversión del impacto climático, la desertización, la licuación de los hielos, vaya uno a saber.

Mientras tanto. Dicen y dicen.

 

¿Pero sabe una cosa? Me parece que lo que ha concluido ya y pronto a desaparecer primero es nuestro país.

La todavía reconocida y renombrada vastedad denominada como territorio argentino, no alcanzará a ver con sus propios ojos la supuesta y profética destrucción del mundo, porque para entonces será nombrada de otra manera. Rebautizada y utilizada para otros menesteres.

 

Aproveche entonces señor lector, señora lectora, a ver por sí mismos todas las cosas que van pasando. Todas estas vicisitudes que aún, a pesar de todo, para algunos permanecen absortas y para otros no son identificables o no interesan.

Porque recuerde bien.

Ya lo dijo el eximio escritor manchego en su Obra Cumbre. Inefable erudito, que según parece fue capaz también de atisbar el futuro:

“Cosas Veredes Sancho que non Saperes”

lunes, 17 de noviembre de 2025

 

De Pascualitos y de Javos



 Alberto Carbone

 

Pascualito le llamaban los más íntimos.

Papi llevaba su mismo nombre y años antes había sido entronizado con ribetes de prohombre.

No era para menos.

Absolutamente sólo andaba ese joven coronel. Papi, como le digo. Empuñando ferviente aquella férrea intención expansionista, justiciera y reivindicadora en favor de la gente de bien.

Así fue que se convirtió en el espléndido adalid de la alucinante Campaña al Desierto. Bajo su férula, a través de su ímpetu y virtud, miles de leguas se incorporaron al laborioso menester de la producción cerealera. Porque aquel esfuerzo desproporcionado y avasallante fue satisfactoriamente financiado. Tanto el propio líder como sus valerosos combatientes, uno a uno recibieron lo correspondiente a través del dinero agenciado en gratitud por el grupo social acomodado y como siempre, muy bien intencionado. Esa ofrenda económica por el bien del país, obtendría como retribución la propiedad de aquellas tierras irredentas y solitarias, tan necesitadas de compañías e inversión.

Pascualito abrevó de todo aquello.

Papi había logrado en un año de sacrificio contra el indio salvaje dos cucardas significativas. El ascenso a general del ejército y el cargo de Presidente de la Nación.

Pascualito aprendió de papi. Lo bien que hizo. Estudió mucho o hizo como que lo hacía y obtuvo a cambio un oneroso título universitario tan merecido como el alcanzado posteriormente por otro digno hijo de su papá que en nuestro Siglo fuera premiado también con la Primera Magistratura del país.

Pero Pascualito no deseaba en absoluto pasar a la historia solamente como el hijo de papi. Por supuesto que pretendía trascender. ¿Y qué mejor que lo hiciese justamente abrevando de la posibilidad que le otorgaba su eximia presentación como el digno hijo de su papi, portando además su ilustre nombre y apellido?

Julio Argentino Pascual Roca alcanzó entonces el reconocimiento como miembro de la primera magistratura de la Patria en el año 1932, acompañando en la fórmula presidencial al general ingeniero Agustín Pedro Justo. La convulsión económica mundial se había desatado unos años antes y se precipitó después, bruscamente, sobre nuestro país cuando Gran Bretaña, resentida financieramente, se decidiera al ahorro de divisas, promoviendo abastecerse de la producción agrícola de sus colonias y de los territorios incorporados al Commonwealth. La gente de bien, aquella multitud a la que pertenecía Pascualito y por la cual su padre y el propio gobierno al que el hijo representaba, trabajaba y se esforzaba denodadamente, se resentiría demasiado por la crisis internacional. Era menester entonces abrigar la esperanza de un acuerdo con Londres por el bien de todos, propios y extraños, si acaso fuera que pudiese definirse a alguien como partícipe del segundo término. Pascualito entonces en carácter de vicepresidente de la Argentina, celebró una reunión con el vizconde de Doxford, a la sazón encargado de negocios en nuestro país de la renombrada isla del Mar del Norte, reconocida como rubia Albión.

Pascualito viajó a Londres especialmente, rogó y logró un acuerdo de comercio de carnes con Gran Bretaña. Los ingleses fueron adjudicatarios de varias satisfacciones. El setenta y cinco por ciento del producto exportado se enviaría desde frigoríficos propios asentados en Buenos Aires. Además la cuota de ese producto adquirido lo decidirían los propios compradores como fuera menester, según sus necesidades. Nuestro país además se comprometió a abastecerse del carbón inglés para todo consumo. El dinero correspondiente al comercio recíproco se depositaría de acuerdo con los requerimientos y urgencias que Gran Bretaña tuviese en cada situación.

El famoso Pacto Roca Runciman, fue denunciado por el senador Lisandro de la Torre y el proceso escandaloso y vergonzante terminó agenciándose un asesinato en el mismo recinto legislativo.

En la actualidad, casi cien años después, el acuerdo de comercio que lleva adelante el desgobierno de Milei con los Estados Unidos de América adquiere ribetes de horror y exhibe actitudes propias de gente ignorante, estafadora o sencillamente enferma.

La Argentina actual es entregada definitivamente sin atenuantes, exteriorizando un proceder lacayo y vergonzoso más impune que el de la “década infame”.

 Pascualito por lo menos se comprometió a ello con el objeto de conjurar el temor de los sectores ganaderos. Milei en cambio se entrega sin ambages ni reembolsos, decidido a cumplir con su parte dentro del proyecto norteamericano que enaltece y define su autoproclamado “destino manifiesto”.

viernes, 7 de noviembre de 2025

 

El Ping Pong llega a Europa



Alberto Carbone

El posible nombramiento del Peloduro.

Se trata del incalificable Fernando Iglesias

como representante argentino en Europa

 

Un argentino más dando vergüenza por el mundo...

¿y van?

Primero fue García Lorca cuando compuso “Poeta en Nueva York”.
“Un español en Nueva York”.
Así se conoció alrededor del mundo. Después fue el gran compositor George Gershwin, cuando escribió:
“Un americano en París”.
Posteriormente participó de la idea de título el cantante inglés Sting cuando popularizara su tema:
“Un inglés en Nueva York”. The englishman in New York.
Ahora nosotros.
Los argentinos nos damos el gran gusto.

Con el nombramiento de Fernando Iglesias. “Un Profesor de Ping Pong en la Comunidad Europea. Gracias a todos quienes votaron al Peloduro.
Ojalá a cada chancho le llegue su San Martín.

Vieron que es así nomás.

Cosas impensadas suceden en el país de nunca jamás.

Como bien dijera Don Miguel de Cervantes en su Obra Cumbre y en boca del inefable don Quijote de la Mancha:

“Cosas Veredes Sancho que non Saperes”